¿Cómo Lucelia Chou Empezó A Invertir En Bienes Raíces?


Me convertí en una inversionista inmobiliaria por accidente.

La primera propiedad de alquiler en la que invertí fue a la edad de 19 años. Debo admitir que nunca tuve la intención de convertirme en una inversionista de bienes raíces. Contraria a la idea de libertad financiera que la mayoría de la gente quiere, en realidad yo quería un trabajo de 9 a 5. ¿Y por qué no? Trabajaba unas 80 horas en el restaurante de mis padres de pequeña.

Fue un buen restaurante familiar manejado por mi familia: mis padres, hermanas, tíos y yo. Si me preguntas, trabajar 40 horas por semana en vez de 80 no era tan malo después de todo.

Al pasar de los años, mis padres lograron ahorrar suficiente dinero y, para 2010, me pidieron que buscara una inversión adecuada para ellos.

Sin saber nada sobre el mercado de valores, sugerí a mis padres que invirtieran en un condominio en Queens. Dos años después, la crisis financiera llegó y estuve envuelta en medio de todo eso.

Mis padres querían sentar las bases para su jubilación y lograron ahorrar agresivamente para otra propiedad. En esa segunda inversión, aprendí todo sobre vender una casa, y fue una experiencia dolorosa pero muy gratificante. Después de ayudar a mis padres con esa inversión, encontré un trabajo y decidí enfocarme en mi carrera. En 2013, ahorré lo suficiente para invertir en mi primera propiedad de alquiler aprovechando mi dinero ahorrado en mi 401k(un plan d jubilación es Estados Unidos).

Pero no fue hasta 2018 que mi vida dio un giro y mi manera de ver la vida cambió completamente después de una serie de eventos. En este video, comparto cómo esos eventos afectaron mi jornada en cómo comprar bienes raíces y por qué decidí invertir todo lo que tengo en bienes raíces. Espero que encuentre el contenido útil e informativo. ¡Me encanta ayudar!

Transcripción:

Antes de hablar de los detalles, quiero hablarles un poquito acerca de mí. Yo soy originalmente de Venezuela, de papás chinos, somos cinco hermanas en realidad en la familia y yo soy la mayor. Cuando éramos pequeños mi papá nos ponía a trabajar de meseras en el restaurante que él tenía. Básicamente era un restaurante familiar, mi mamá, mi papá, eran los managers, eran los cocineros, junto con otros tíos. Las cinco de nosotras nos íbamos por ahí a atender las mesas, sacar la comida.

Definitivamente fue una experiencia muy única, me enseñó a ser una mujer muy disciplinada, pero tristemente cuando eres un niño, no es algo que tú aprendes a apreciar o a valorar, porque como todo niño, todos queremos ir al parque, a jugar, a compartir con nuestros amigos, pero definitivamente yo no cambiaría esa experiencia por nada. Adelantando un poco a unos años. Decidí venirme a Nueva York, a Estados Unidos, a los 17 años. Mi vida cambio por completo, me tuve que ajustar a una nueva cultura, aunque me gustaba, me gustaba mucho el reto. Para los estándares de mi mamá, soy un poquito rebelde, acorde a los términos de ella.

Yo necesariamente no comparto su idea, soy, vamos a decir, un poquito curiosa. Tuve la ventaja de ayudar a mis padres a invertir a los 19 años. Mis padres estaban como planeando para su jubilación, retiro en algunos países, tenían cierta cantidad de dinero ahorrado y me dijeron, “Por favor hija, será que puede buscar por ahí qué podemos hacer con este dinero, para hacer que crezca de una manera pasiva, porque nos gustaría tener algo de ingreso cuando decidamos jubilarnos del trabajo del restaurante”.

Yo era un poquito ignorante en el tema de las inversiones, en ese momento tenía ya unos 19 años, estaba estudiando negocios en la universidad y hablaba un poquito de las acciones de las compañías, pero en realidad no lo entendía del todo. Mi meta no estaba en eso, simplemente quería graduarme y conseguir un nuevo trabajo. De hecho yo quería tener un trabajo de oficina, porque me parecía una ganga. Yo cuando estaba creciendo trabaja por ahí unas 80 horas con mis papás y para mí trabajar en una oficina acá en Estados Unidos, trabajando unas 40 horas a la semana, era casi nada. Yo pensaba, “Voy a tener tiempo para descansar, para pasear”.

Obviamente a estas alturas tengo una opinión diferente, pero ya sería tema para otro video. Volviendo a cuando yo tenía 19 años, hice lo que era muy natural para mí. Siempre he tenido un buen ojo para los bienes raíces, como identificar unas propiedades que estaban ubicadas en una buena zona, no necesariamente una zona de ricos, ni nada por el estilo. Pero una zona bien vivible, segura, cerca del transporte público, porque en realidad una ciudad como Nueva York, practicamente no es necesario tener carro, uno lo puede comprar, pero simplemente no era necesario para mí.

Yo quería siempre estar cerca de una estación del metro para poder llegar al trabajo tranquilamente. Así fue como comencé, ayudando a mis padres, metiéndome poco a poco en viene raíces. Empecé a invertir en bienes raíces por accidente, no tenía ninguna intención de volverme una inversionista. A los 18 años agarré el dinero de ellos, le logré conseguir una propiedad que con suerte llegó a valorarse mucho al día de hoy y tuve que aprender cosas que normalmente una persona de 19 años no aprende. Tuve que aprender a mantener las relaciones con la gente del mantenimiento del edificio, con los bancos.

Aprendí un poquito en ciertos programas de televisión, pero en realidad eso no se compara nada cuando te toca hacer algo en la vida real. Para aquellos que viven en Estados Unidos, sabrán que con el pasar de los años, en el 2010 hubo una crisis financiera, que no solamente impacto a Estados Unidos, sino impacto al resto del mundo. Pero milagrosamente mis padres lograron ahorrar dinero de una manera muy agresiva. Ellos de hecho eran muy frugales y con un propósito claro. Ahorraron dinero para comprarse una segunda casa, ya esta vez estaban como cada vez acercándose más y más a la jubilación de ellos.

Logré conseguir una casa, que acá en Estados Unidos le dicen, “For closure”. En español el termino sería una casa que ha sido retomada por el banco, no estoy segura cuál es la terminología exacta, pero el dueño de antes había comprado esa casa como una inversión y empezó a rentarlo por los cuartos. Pero me imaginó que por medio de la crisis no logró con los pagos de la letra y simplemente el banco retomó la casa, y nosotros la compramos.

Por primera vez en el 2010 tuve que hacer lo que acá en los Estados Unidos le dicen, “Un flipping”. Convertir esa casa por completo y tuve toda la experiencia que uno normalmente ve en los programas de televisión de acá, como HGTV y todo eso. Tuve que tumbar paredes, sacar alfombras, negociar con obreros, con las compañías de tarjetas de crédito, para sacar capital, para comprar materiales para la construcción. Total que fue una experiencia un poquito dolorosa, no lo voy a negar, fue muy estresante.

La renovación de la casa supuestamente tenía que haber tomado unos tres meses y se tomó, diría unos nueve meses por ahí en total. Pero aprendí muchísimo, no cambiaría esa experiencia por nada del mundo, me informó, aprendí con mis propias manos a hacer cosas que normalmente una persona de esa edad no lo haría. Lo logré hacer y eso ya sería la segunda propiedad que ayudé a mis padres a comprar.

Con suerte me gradué ese mismo año de la universidad, logré conseguir un trabajo y decidí tomar como que un descanso de la inversión, que en realidad yo no lo veía como una inversión, simplemente lo veía como, “Ayudé a mis padres a comprar una casa, chévere. Logré aportar algo positivo para la vida de ellos”. No fue sino hasta el 2013 que yo en realidad logré ahorrar un poco de dinero por mi cuenta y justamente una de mis hermanas había recibido una oferta de trabajo en el estado de Alabama, como toda hermana mayor, simplemente quería asegurarme de que mi hermana viviera bien.

La acompañé a buscar un apartamento, a buscar un sitio cerca del trabajo en el que yo pudiera estar tranquila de que ella iba a llegar a la casa y no le iba a pasar nada. Llamamos a un anuncio que estaba por ahí en el Internet, creo que fue en [unintelligible 00:07:33], no me acuerdo. Mi hermana fue la que se encargó de hacer la búsqueda del apartamento y fuimos a mirarlo, en realidad a mí me pareció muy bonito y me parecía que estaba muy bien ubicado, tenía estacionamiento propio. La vida fuera de Nueva York es definitivamente muy diferente, todo queda lejos, tener un carro es necesario y estaba prácticamente a cinco minutos del trabajo.

Por curiosidad le pregunté al agente de bienes raíces, que si el apartamento estaba a la venta. Me dijo que sí, de hecho no lo he podido subir al Internet, porque no he tenido tiempo, pero ya. “Sí está disponible, ¿por qué te interesa?” Yo le dije, “Si tú me consigues un banco que esté dispuesto a financiarme este fin de semana, porque en realidad no tengo tiempo para buscar. Yo estaría más que contenta para comprarte la propiedad”. Básicamente así fue como yo logré comprar mi primer apartamento para que mi hermana viviera allá.

Con el pasar de los años se apreció, subió de valor y con lo que se apreció en el valor de ese apartamento logré hacer un refinanciamiento como le dicen acá en Estados Unidos y me dieron dinero a cambio del valor de ese apartamento. Claro, ellos tendrían el apartamento como una especie de colateral, sino entienden, no se preocupen, tengo planeado crear otro video para explicarles más detalles cómo funciona eso del refinanciamiento acá en Estados Unidos. Pero básicamente agarré dinero de esa propiedad y lo puse como lo que le dicen acá, “El down payment”, como el contado que era necesario para que el banco me terminara de financiar el restante 80% de la propiedad.

Así fue como empecé con dos de mis propiedades para la renta. Las empecé a arrendar, pasando unos meses después me llega el mismo agente y me pregunta que si yo estaba interesada en comprar en un complejo de 17 casas. Yo dije, “Guao, suena muy bueno en realidad, me gustaría, pero ya yo no tengo más dinero, ¿cómo me puedes ayudar?”. Me dice, “En realidad no sé, puedes llamar a esta persona, puedes llamar a fulano a mengano. En realidad nada de eso me ayudó, pero fui aprendiendo un poquito más con el pasar del tiempo y simplemente decidí ir a un club de esos donde se aprende de bienes raíces, donde la gente comparte consejos y todo. Fui y ahí aprendí que lo que yo había hecho con el segundo apartamento se llama un cash out refinance, como le dicen acá, y básicamente ya yo estaba haciendo algo que era establecido, sólo que yo no sabía que lo estaba haciendo.

Se me ocurrió hacer lo mismo para poder comprar un complejo de 17 casas, y lo que tenía que ver ahora era cómo yo iba a conseguir otra propiedad que me iba a dar el valor que yo necesitaba para llegar por el adelanto, el contado, lo que le dicen acá el 20% down or 25% down.

En ese mismo club conocí gente, una persona me presentó a otra y conseguí inversionistas que tuve la oportunidad de conversar y explicar un poco lo que yo estaba tratando de hacer. Definitivamente fue una experiencia muy estresante porque en esa ecuación no era nada más los inversionistas que eran dueños del condominio que yo terminé haciéndoles el refinanciamiento, sino que estaban los hijos, estaba todo el mundo envuelto en esa ecuación, y ustedes saben que cuando hay muchas personas envueltas, hay muchas indecisiones, unos no confían.

Total que logré convencerlos a todos, eso me tomó bastante, unas cuantas semanas negociando, pero por suerte todo se dio y pude sacar el refinanciamiento y con ese refinanciamiento logré comprar las 17 casas. De ese refinanciamiento me sobró suficiente dinero para expandir para la Florida. Agarré lo que me sobró de ese dinero y compré tres casas más. Básicamente así fue como lo hice en un período de seis meses.

Compré mi primer apartamento en el 2015 y simplemente en el 2018 dije, “¿Sabes qué?”, me gusta la cosa con bienes raíces y me gustaría seguir expandiendo, y ahí fue cuando yo decidí pasar de una propiedad a 24 en un total de seis meses.

Espero que la historia les haya parecido muy informativa. Tengo planeado crear más videos para educar al latino, porque se me ha acercado mucha gente que me ha pedido que por favor creara los mismos videos que yo estoy creando en inglés, pero que lo creara en español para la comunidad de habla latina, porque simplemente los latinos también quieren invertir, pero no saben cómo, no tienen la información, y yo con todo el placer del mundo me encanta ayudar porque yo creo que todo el mundo tiene derecho a vivir una buena vida, una buena libertad financiera, ahorrar, y de hecho hacer que ese dinero les dé fruto en algo y vivir una vida tranquila, feliz, con su familia, con nuestra pareja, y prácticamente por esa razón lo estoy haciendo.

Espero que la información les haya parecido de buena ayuda. Si les gustó por favor háganle like, suscríbanse a mi canal, así es como yo voy a saber que a ustedes les pareció buena la información.

Si conocen, algún familiar, algún amigo que ustedes crean que se va a beneficiar de esta información, por favor pásensela, mándele el video para que esa persona se eduque también, y si tiene alguna otra pregunta, por favor déjenmelo en los comentarios aquí abajo, sino también me pueden mandar un email, pueden hacer el email por medio de la página de internet. Con mucho gusto espero verlos pronto otra vez. Hasta la próxima. Chao.

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